667 835 539

667 835 539

Prevenir el suicidio: quitarse la vida no es el objetivo

Por Ana Ruiz, psicóloga y coordinadora del Centro ARPA, psicólogos y nutricionista colegiados en Granada

 

prevencion-del-suicidio-centro-arpa

Prevenir el suicidio: quitarse la vida no es el objetivo, la clave es dejar de sufrir. Por ello, la intervención debe ser profesional, con compromiso.

Una de las preguntas más repetidas cuando ocurre un caso de suicidio es lo que motiva tomar esa decisión… ese ¿Por qué lo hizo/ quiso hacerlo?

Al comentar lo que motiva a alguien que realice una acción en este sentido, muchas personas intentan darle un sentido a lo que no pueden comprender.

Según la OMS[1] anualmente más de 700 000 personas se quitan la vida, sin contar con el elevado número de intentos.

El resultado es un hecho que afecta de forma duradera a las personas allegadas, así como comunidad y sociedad en general.

La incidencia puede darse en cualquier franja de edad, sin embargo, según datos de 2019, en el grupo de 15 a 29 años ha resultado ser la cuarta causa de muerte en el mundo.

A pesar de contarse como un problema de salud pública grave, la intervención con programas de prevención en los distintos países se consideran prioritarias y conseguir resultados satisfactorios con actuaciones de bajo costo, la mayoría con el eje central en torno a evidencias.

Prevenir y controlar

Según la guía elaborada por la OMS (LIVE LIFE, Vive la vida), recomienda algunas acciones con eficacia confirmada basadas en evidencias son:

  • Desarrollo de aptitudes socioemocionales para la vida en población adolescente

  • La educación en responsabilidad sobre cómo informar acerca suicidios a medios de comunicación.

  • El acceso restringido a medios más frecuentes utilizados para realizar el suicidio (armas, medicamentos, entre otras)

  • Imperativo en la importancia de la detección a tiempo, evaluación y tratamiento a personas que muestren conductas suicidas, además de un oportuno seguimiento.

prevenir-el-suicidio-centro-arpa

Evitar estigmatización y tabús

El poco conocimiento de trastornos mentales y suicidio, fomenta la estigmatización y los tabús por lo que da pie a que las personas con pensamientos o con algún intento por quitarse la vida se retraigan y eviten así recibir la atención necesaria de profesionales para su apoyo.

Por desgracia, han sido pocos los países incluyen en políticas de salud entorno al suicidio como prioridad. Menos de 40 Estados confirman contar con estrategia nacional específica en prevención.

En 2022, han muerto 4.097 personas por suicidio en España. Esto significa que cada día, más de 11 personas acaban con su vida. Cifras que van en aumento con respecto a años anteriores.

A pesar, del pacto de silencio de las organizaciones y gobiernos para no hablar del suicidio creado ya hace años, basándose en la hipótesis que tendría un efecto contagio, se hace patente precisamente que esta estrategia no es eficaz para reducir por sí sola este fenómeno. Esto ha hecho que el tema sea tabú. Es necesario hablar y hacerlo con datos objetivos y recomendaciones de los protocolos y guías profesionales de atención a estas personas. Hablar de el suicidio y pensar en pedir ayuda van de la mano.

En nuestro entorno es altamente probable que haya alguna persona conocida, que no sepamos que piensa en el suicidio y está sufriendo de forma interna. Si ve apoyo y comprensión con las personas que tienen este problema, es más fácil que pueda pedir ayuda.

Las familias que han perdido a un ser querido por este motivo, también son motivo de recibir ayuda y tratamiento psicológico.

Los supervivientes de un intento de suicidio, necesitan un tratamiento que les ayude a salir de donde están. En el Centro ARPA disponemos de profesionales altamente cualificados, colegiados en Granada, dispuestos a atender a estas personas.

Pida cita si está en esta situación YA.

[1] https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/suicide